Normativa ·

Registro de jornada con técnicos que empiezan en casa del cliente

El técnico que sale de casa directo al primer aviso y acaba en el último no pasa nunca por el fichador de la oficina. Qué exige la norma, qué decisiones tiene que tomar la empresa y por qué el parte no basta.

Las guías de registro de jornada suelen imaginar una oficina con una puerta, un fichador junto a ella y una plantilla que entra a las ocho y sale a las cinco. Un servicio técnico no se parece a eso. Una parte importante de sus técnicos sale de casa con la furgoneta, va directo al primer aviso y termina el día en el último, a veces a treinta kilómetros de la base. No pasan por el fichador porque no pasan por la oficina.

Este artículo ordena lo que dice la norma, las decisiones que la empresa tiene que tomar por su cuenta y los errores más frecuentes en este caso concreto.

Qué exige la norma

La obligación procede del Real Decreto-ley 8/2019, que modificó el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores.

Elemento Situación
Norma RDL 8/2019, art. 34.9 del Estatuto de los Trabajadores
Obligatorio desde 12 de mayo de 2019
A quién afecta A toda empresa con personas trabajadoras por cuenta ajena, también las que trabajan fuera del centro
Qué se registra La jornada diaria de cada persona, con su hora de inicio y de fin
Soporte Libre: papel o medio digital

Dos ideas que conviene retener. La primera: la norma no distingue entre quien trabaja en la oficina y quien trabaja en la calle; el técnico desplazado se registra igual. La segunda: la norma no impone un sistema concreto. Papel firmado, una aplicación o un módulo del programa de gestión son igual de válidos si reflejan la jornada real.

Las tres decisiones que la empresa debe tomar

La norma dice qué registrar. No dice cuándo empieza la jornada de un técnico que sale de su casa, y ese es el punto que cada servicio técnico tiene que resolver con su asesoría laboral, su convenio y, si los hay, los representantes de los trabajadores. En la práctica aparecen tres decisiones.

1. El momento de inicio. Las opciones habituales son la salida desde el domicilio, la llegada al primer aviso o la recogida de la furgoneta o del material en la base. Cada una tiene consecuencias en horas y en coste, y la elección no debería dejarse a la costumbre de cada técnico.

2. El momento de fin. Es el espejo del anterior: salida del último aviso, llegada a casa o devolución de la furgoneta en la base.

3. Las pausas y los tiempos muertos. La comida entre avisos, la espera a que el cliente abra, la parada en el almacén de repuestos. Hay que decidir cómo se registran y dejarlo escrito.

Lo que se decida debe ser igual para todos los técnicos en la misma situación y conocido por todos. Un criterio que cada uno aplica a su manera no es un criterio.

Por qué las horas del parte no son el registro de jornada

Es la confusión más frecuente en empresas que ya han pasado los partes al móvil. El parte bien hecho guarda la hora de inicio y fin de cada intervención; es tentador sumar esas horas y darlas por jornada. No sirve, por cuatro motivos:

Lo que falta en el parte Por qué importa
El desplazamiento entre avisos Es tiempo de trabajo que no está en ninguna intervención
El inicio y el fin del día El parte empieza en casa del cliente, no cuando empieza la jornada
El tiempo en almacén u oficina Cargar material o recoger un repuesto no genera parte
Los días sin avisos Un técnico de guardia o en formación trabaja sin partes

El parte mide el trabajo facturable. El registro de jornada mide el trabajo. Son datos distintos y los dos son útiles; confundirlos lleva a un registro que se queda corto cada día.

Dicho esto, el parte es un buen control cruzado. Si la jornada registrada de un técnico es de siete horas y la suma de sus partes da seis y media, algo no cuadra. Qué debe recoger cada parte para que sirva también para esto está en la guía del parte de trabajo en el móvil.

Cómo se registra en la práctica

Para un técnico que no pasa por la oficina hay, en esencia, tres fórmulas:

Fórmula Ventaja Riesgo
Hoja de papel semanal firmada Coste cero Se rellena al final de la semana, de memoria
Aplicación de fichaje en el móvil El registro se hace en el momento Otra app más que el técnico tiene que abrir
Registro de jornada dentro del programa de gestión Un solo sitio para jornada y partes Depende de que la empresa ya lo use

La tercera es la que menos fricción genera cuando la empresa ya trabaja con partes en el móvil. El técnico ya tiene el teléfono en la mano al empezar el primer aviso, y la resistencia inicial suele ser menor de lo que se teme; lo explicamos en la columna sobre la objeción de que los técnicos no saben usar el móvil.

En la suite de PlanerSat, el parte de trabajo guarda inicio y fin de cada intervención, y el registro de jornada lo lleva el módulo de presencia de PlanerGes, con las mismas personas y la misma cuenta. Son dos registros distintos, como deben ser, pero viven en el mismo sitio.

Qué conservar

Con independencia de la fórmula, merece la pena tener localizados tres elementos:

  1. Los registros diarios de cada técnico, conservados durante el plazo que marca la norma y accesibles si los pide la Inspección de Trabajo.
  2. El criterio escrito de inicio, fin y pausas acordado para los técnicos desplazados.
  3. Las correcciones: cuándo se cambió un registro, quién lo cambió y por qué.

Errores frecuentes

  • Usar la suma de horas de los partes como registro de jornada.
  • Dejar que cada técnico decida cuándo empieza su día.
  • Rellenar las hojas semanales el viernes por la tarde.
  • Olvidar a los técnicos de guardia y los días de formación.

Para fontanería, electricidad o gas, con técnicos que pasan más horas en casa de los clientes que en la base, el software para empresas de instalaciones enseña cómo encajan partes y avisos. Y en el blog de PlanerSat hay más guías sobre la operativa diaria del servicio técnico, desde los partes hasta la facturación.

Por PlanerSat En Normativa