Los ascensores forman parte de ese grupo de instalaciones cuyo mantenimiento no se deja a la voluntad del propietario. Lo recordábamos en el repaso de los mantenimientos obligatorios por ley, y la norma que ahora marca el paso en este campo es el Real Decreto 355/2024, que aprueba la instrucción técnica complementaria AEM 1 sobre ascensores. El texto está publicado en el Boletín Oficial del Estado con la referencia BOE-A-2024-7258.
Este artículo no pretende resumir la ITC entera, que es extensa y técnica. Se centra en una de sus exigencias, la que más directamente afecta a la organización de una empresa conservadora: el plan de mantenimiento por tipo de ascensor. Y en cómo esa exigencia se traduce en la manera de registrar equipos, contratos y revisiones.
Qué regula la ITC AEM 1
La instrucción ordena tres momentos de la vida de un ascensor: su puesta en servicio, su mantenimiento y su inspección. Son tres fases con protagonistas y documentos distintos, y conviene no mezclarlas.
La puesta en servicio es el arranque: el ascensor pasa de instalación terminada a equipo en uso. El mantenimiento es el trabajo continuado de la empresa conservadora durante toda su vida útil. La inspección es el control periódico que la norma establece para comprobar que la instalación sigue siendo segura.
Para una empresa de servicio técnico que mantiene ascensores, el centro de gravedad está en la segunda fase. Y ahí la ITC introduce una pieza que cambia la forma de trabajar.
La pieza nueva: un plan por tipo de ascensor
La ITC AEM 1 exige que la empresa conservadora disponga de un plan de mantenimiento por tipo de ascensor, y le da un año de plazo para tenerlo. El sentido de la exigencia es claro: el mantenimiento deja de ser la suma de lo que cada técnico considera oportuno en cada visita y pasa a ser un programa documentado, distinto según el tipo de aparato.
Qué operaciones concretas y con qué frecuencia deben figurar en ese plan es materia del propio texto de la ITC y de la documentación de cada fabricante. No las resumimos aquí, porque una periodicidad mal citada en un artículo puede acabar copiada en un contrato. La recomendación es leerlas en el BOE y contrastarlas con las instrucciones de cada modelo.
Lo que sí puede decirse es qué implica organizativamente. Una empresa conservadora que mantiene decenas de aparatos de tipos distintos necesita, como mínimo, saber de cada uno qué tipo es, qué plan le corresponde, cuándo se hizo la última revisión y cuándo toca la siguiente. Eso, en una hoja de cálculo, es un reto. En papel, una temeridad.
Tabla de obligaciones y plazos
| Aspecto | Qué establece el RD 355/2024 (ITC AEM 1) | Plazo | Cómo se refleja en la gestión diaria |
|---|---|---|---|
| Puesta en servicio | La regula como fase propia de la vida del ascensor | En el momento de la puesta en servicio | Alta del equipo con su fecha de instalación |
| Mantenimiento | Lo atribuye a la empresa conservadora | Durante toda la vida del ascensor | Contrato de mantenimiento con el titular y revisiones periódicas |
| Plan de mantenimiento por tipo de ascensor | La empresa conservadora debe disponer de él | Un año | Clasificación de cada aparato por tipo y periodicidad asociada |
| Inspección | La regula como control periódico | El que fija la ITC (consúltese en el BOE) | Anotación en la ficha del equipo |
La tabla resume la estructura de la norma, no su letra. Ante cualquier duda sobre un plazo concreto, manda el texto publicado.
Del plan en papel al plan en el programa
Tener el plan redactado es la primera mitad. La segunda es que se cumpla cada semana en la calle, y ahí es donde la herramienta de gestión pesa. Traducido a un programa de servicio técnico, el plan por tipo de ascensor se apoya en cuatro elementos.
El tipo de equipo
Cada ascensor debe estar dado de alta como equipo instalado, con un tipo que lo clasifique de acuerdo con el plan de la empresa. Si el plan distingue tipos de aparato, la ficha del equipo tiene que reflejar esa misma distinción; si no, el plan se queda en un documento que nadie consulta al programar las visitas.
La periodicidad
El tipo sugiere una periodicidad, pero cada equipo puede necesitar la suya: un modelo antiguo, un uso más intenso, una indicación del fabricante. Lo práctico es que la periodicidad del tipo sirva de punto de partida y que cada equipo pueda ajustarla.
El contrato
El mantenimiento de un ascensor se hace para un titular, y el vínculo entre ambos es el contrato. El contrato debe saber qué aparatos cubre, y cada aparato cubierto debe saberse cubierto. Lo desarrollamos al hablar de los contratos de mantenimiento que se cumplen: el fallo más frecuente no es la falta de contrato, sino el contrato que no está unido a los equipos.
El historial
Cada revisión es un parte de trabajo con su fecha, su técnico, su resultado y, si hubo deficiencias, lo que quedó pendiente. Sumadas, esas intervenciones son la prueba de que el plan se aplica. Y son también lo primero que se revisa cuando algo falla.
Cómo lo resuelve PlanerSat, y dónde se detiene
En PlanerSat, cada equipo instalado tiene un tipo con una periodicidad sugerida, y cada equipo puede llevar su propia periodicidad. Cuando el técnico cierra el parte de la revisión, la ficha del equipo actualiza la fecha de la última revisión y calcula la siguiente. Los contratos de mantenimiento generan sus revisiones periódicas y el historial de partes queda en la ficha de cada aparato.
Interesa decir también lo que un programa no hace. No redacta el plan de mantenimiento que exige la ITC, que es un documento técnico responsabilidad de la empresa conservadora. No sustituye la inspección ni emite certificados oficiales. Ayuda a que lo planificado se ejecute y quede registrado, que en la práctica es donde más se falla.
Un cambio de método más que de papeles
La exigencia del plan por tipo de ascensor cambia el método de trabajo, y eso pesa más que el trámite. Las empresas que ya trabajaban con fichas de equipo y revisiones programadas lo notarán poco. Las que dependían de la memoria del técnico veterano tienen que convertir esa memoria en un sistema, y cuanto antes empiecen, menos les costará.
Para ver cómo encaja este esquema en empresas que mantienen equipos con contratos y revisiones periódicas, la página de software para servicio técnico de maquinaria recoge un ejemplo completo. Y el paso siguiente de este tema, el de cómo evitar que un contrato firmado se quede en promesa, está en el artículo sobre contratos de mantenimiento que se cumplen.