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Software SAT para maquinaria de hostelería: cuando la cocina no puede parar

Un horno que no calienta a las doce y media es una cocina parada con la sala llena. Lo que he aprendido atendiendo maquinaria de hostelería y lo que tiene que hacer el programa del servicio técnico para estar a la altura.

A las doce y media de un viernes, un horno mixto que no calienta no es una avería. Es un problema de cuarenta cubiertos.

Llevo muchos años atendiendo maquinaria de hostelería. Hornos, cámaras, lavavajillas de capota, freidoras, máquinas de hielo. He aprendido que en una cocina industrial nadie te pregunta qué ha fallado. Te preguntan cuándo vuelve a funcionar. Y que el reloj empieza a correr mucho antes de que suene tu teléfono.

El problema: la cocina trabaja con horario, la avería no

Una casa puede esperar al lunes para la lavadora. Una cocina no. Si la cámara de conservación sube a diez grados un sábado por la mañana, el cocinero tiene dos horas para decidir qué tira. Si el lavavajillas se para en mitad del servicio, en veinte minutos no quedan platos.

Por eso este oficio se juega en dos franjas. Antes de abrir, cuando se puede trabajar tranquilo y el preventivo se hace sin molestar. Y en pleno servicio, cuando todo es urgente y nadie quiere verte en medio de la línea con la caja de herramientas.

Lo que falla casi nunca es la reparación. Lo que falla es todo lo de alrededor.

Las causas, vistas desde la furgoneta

No saber qué máquina es

«Se ha parado el horno.» ¿Cuál? En una cocina de hotel hay tres. El jefe de cocina te dice «el grande», que para él está clarísimo. Tú llegas con la pieza del mediano. Me ha pasado. Más de una vez.

No tener el historial

El horno que falla hoy tuvo la sonda de temperatura cambiada hace ocho meses. Lo sé porque fui yo. Mi compañero no lo sabe, porque estaba en un parte de papel en la guantera de mi furgoneta. Él diagnostica desde cero. Tarda el doble. Y el cliente paga el doble de mano de obra, o nos lo comemos nosotros.

No llevar la pieza

Las piezas críticas de hostelería no se compran en la ferretería de la esquina. Si la electroválvula no va en la furgoneta, la segunda visita es mañana. Y mañana la cocina también tiene servicio.

Preventivos que se quedan en el contrato

Firmamos cuatro revisiones al año. Las cuatro se planifican «cuando haya hueco». En verano no hay hueco. En diciembre, con las cenas de empresa, menos. El contrato promete lo que la agenda no cumple. Eso lo contamos bien en por qué se incumplen los contratos de mantenimiento, y en hostelería se nota el doble.

No saber qué cubre el contrato

Llegas, reparas, y en la oficina nadie sabe si esa avería va incluida o se factura. El cliente cree que sí. La oficina cree que no. Y el contrato, con suerte, está en una carpeta. Hay un caso que conozco demasiado bien, el de la cámara que se paró con el contrato caducado. No se lo deseo a nadie.

La solución no es correr más

Cuando empecé, pensaba que el tiempo de respuesta se arreglaba conduciendo más rápido. No. Se arregla con información. Saber qué máquina es, qué se le hizo, qué pieza lleva y quién está más cerca. La diferencia entre llegar pronto y llegar tarde casi siempre se decide en la oficina, antes de que el técnico arranque. Lo explicamos al hablar de cómo se mide y se acorta el tiempo de respuesta, y la cocina industrial era justo el ejemplo.

Lo que yo le pido a un programa de servicio técnico para hostelería es poco, pero sin excusas:

Que la urgencia se vea como urgencia. Una máquina parada no puede entrar en la misma lista, con el mismo color, que una revisión de filtros. El aviso tiene que llevar la prioridad y la oficina tiene que poder reordenar el día del técnico cuando entra.

Que cada máquina tenga su ficha. Marca, modelo, número de serie, dónde está dentro de la cocina, garantía y todo lo que se le ha hecho. Así «el horno grande» deja de ser una adivinanza.

Que el historial viaje conmigo. Que antes de llegar pueda ver la última intervención desde el móvil, sin llamar a la oficina ni a un compañero.

Que los preventivos salgan solos del contrato. Que el contrato genere sus revisiones en las fechas pactadas y que esas visitas se coloquen antes de abrir, cuando molestan menos.

Que el parte diga qué está cubierto. Si el equipo está en contrato, que se vea al cerrar el parte. Lo cubierto no se cobra; lo que no, se factura ese mismo día.

Qué cambia con software: un año de contrato de una cocina

En la página de PlanerSat para maquinaria hay un ejemplo que me gusta porque se parece mucho a la vida real. Un contrato de mantenimiento de una cocina industrial durante un año: cuatro revisiones preventivas incluidas en la cuota, tres averías cubiertas por contrato que no se facturan y dos repuestos fuera de contrato que suman 186 euros facturados aparte. Al final del año: cuatro de cuatro revisiones hechas. Las cifras son de ejemplo, pero la idea no: el cliente sabe lo que ha recibido, y tú sabes lo que has cobrado.

Eso, con papel y una hoja de cálculo, se puede hacer. Lo he hecho. Pero depende de que nadie se olvide de nada durante doce meses, y en hostelería los doce meses tienen verano, Navidad y Semana Santa.

En PlanerSat, el aviso de máquina parada entra con la máquina afectada y su prioridad; la oficina ve qué técnico tiene la ruta más a mano y la reordena. En el móvil llevo el historial de la máquina, documento con fotos, el jefe de cocina firma en la pantalla y el parte llega a la oficina al momento. Lo que no cubre el contrato se factura con PlanerGes. Y la máquina guarda la intervención para el siguiente, que a lo mejor ya no soy yo.

Hay cosas que no hace, y prefiero decirlo: no lee datos de las máquinas en remoto ni hace mantenimiento predictivo. Aquí la avería se sigue descubriendo con el oído y el polímetro.

Lo que me llevo

Una cocina parada no te perdona el desorden. Te perdona llegar un poco tarde si llegas con la pieza correcta y sabiendo lo que se le hizo la última vez. Todo lo demás es conducir.

Si tienes un servicio técnico de maquinaria de hostelería y quieres ver cómo quedaría con tus propias máquinas y contratos, pide una demo y trae dos o tres avisos del último mes. Puedes leer el recorrido completo en la página de software para maquinaria y comparar planes en las tarifas.

Por PlanerSat En Sectores